MANUEL BENÍTEZ: CUADRUPLICAR LA PRODUCCIÓN EN LOS PRÓXIMOS CINCO AÑOS

04-05-2010

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Es considerada la madre de todas las industrias. Provee materia prima a casi todos los sectores de la economía. En el país, hace 15 años la minería era marginal; hoy se proyecta como uno de los principales motores del desarrollo

En el mediano plazo se auguran más inversiones y más producción. Como amenaza se percibe el desconocimiento sobre el sector.

 

La actividad minera tiene un objetivo: cua­druplicar su producción en los próximos cin­co años. Es una meta ambiciosa y factible. Ningún otro sector de la economía se pro­puso en ese mismo período tener una evolu­ción de esas proporciones.

De todas las empresas que est
án operando en el país, que son aproximadamente 130, un poco más de 80% todavía se encuentran en la etapa de exploración. Las expectativas es­tán centradas en que para 2015 todos estos emprendimientos estén extrayendo y comer­cializando sus minerales. La evolución de la industria no es una nove­dad, hace 15 años la minería representaba 0,3% del PBI; hoy alcanza 4%.

Somos un sector que tiene una gran capaci­dad de desarrollo. Cuando miramos las tortas de cantidad de proyectos y de montos de in­versión, el panorama que vemos es realmente muy alentador. En la Argentina, la minería si­gue siendo una alternativa importante de apertura al desarrollo porque tiene que ver con inversión genuina, porque es dinero que entra al país. Además, nos permite integrar a zonas y provincias de nuestro territorio que si no fuera por la minería no podrían hacerlo" "En las áreas de los emprendimientos no exis­te posibilidad de que haya otra producción: son inversiones a 4.000 metros de altura; si no se hace minería no se pueden hacer nada.

Lle­gamos donde otras ramas de la producci
ón no llegan, dice Manuel Benítez, presidente de la Cámara Argentina de Empresarios Mineros.

El año pasado las exportaciones del sector crecieron 11,7% con respecto al año anterior y el monto total de su facturación fue de US$ 2.851 millones.

Las perspectivas sectoriales para este a
ño tienen cuatro puntos básicos: consolidar a la Argentina como un centro de interés internacional para la producción del litio; recuperar la producción de uranio des­tinado a la producción de energía ambientalmente sustentable; profundizar el interés inversor en exploraciones; y consolidar el in­terés de capitales chinos y de otros orígenes para invertir en minería. "La Argentina no es un país minero pero apos­tamos a que sea un país con minería.

Que el sector sea una pieza m
ás en la maquinaria del desarrollo económico argentino. Hasta hace uno años éramos un país sin minería. El país es rico en metales industriales, básicamente, cobre, níquel y aluminio y es rico en minera­les preciosos como la plata y el oro.

El litio es una gran alegr
ía para todos nosotros porque indudablemente es el mineral del futuro. Cuan­do los automóviles sean eléctricos, el rey va a ser el litio. La Argentina es uno de los paí­ses líderes en este mineral, básicamente en el norte del país. Buena prueba de ello es la firma de un convenio entre una firma produc­tora de litio y Toyota que justamente tiene una proyección importante en la fabricación de autos eléctricos", dice Benítez.

 

Inversores e inversiones

44% de las empresas instaladas en la Argen­tina tienen sus casas matrices en Canadá; 9% en Australia y Estados Unidos; China, 3%; Sudáfrica, 3%; Suiza, 2%; Perú, 2%; Inglaterra t%; otros países 9%.EI capital nacional represen­ta 18% del sector; en su mayoría se extraen piedras y cales. Para los próximos años se es­peran ingresos importantes de empresas de China. Brasil y Japón.

Con respecto a las exploraciones, la mitad de las empresas busca oro y plata, 16% cobre; 14% minerales industriales; 9% zinc, hierro, plomo y níquel; 10% uranio y 1 % otros mine­rales. Los minerales que se usan para el mer­cado interno son las rocas de aplicación y las cales, que se destinan en su gran mayoría para la construcción. Los otros minerales ca­si en su totalidad se exportan. "Es un sector difícil para el ingreso de capita­les nacionales, estamos hablando de inver­siones de no menos de US$ 500 ó 600 millo­nes.

Son cifras muy elevadas con tiempos de retornos muy extendidos y con un alto nivel de riesgo. Las bolsas extranjeras pueden to­mar ese riesgo, la de la Argentina todav
ía no. No obstante la buena noticia es que la dele­gación argentina fue muy bien recibida en la Convención Internacional de Minería e In­versiones PDAC 2010 de Toronto. Tuvimos muchas conversaciones para ver como podemos empezar a formar un mercado de capita­les en la Argentina" afirma Benítez.

El a
ño pasado se exploraron 570.000 metros, un salto importante si se considera que la perforación media histórica anual era de 140.000 metros. Entre los proyectos que se pusieron en marcha en 2009, se destacan Ma­nantial Espejo (oro y plata), en la provincia de Santa Cruz; Sierra Grande (hierro), Río Ne­gro; Guacamayo (oro), San Juan y Pirquitas (oro) en la provincia de Jujuy. El impacto de los proyectos se refleja en in­versiones por U$S 750 millones, la creación de 8.000 puestos de trabajo y la incorpora­ción de 750 proveedores de servicios mine­ros.

Este a
ño se pondrán en marcha tres pro­yectos de importancia: Potasio Río Colorado, en Mendoza, y Casposo (oro y plata) y Pa­chón (cobre y molibdeno) en San Juan. Otro de los proyectos de! sector para los próxímos años es agregarle valor al mineral. Se espera dar un salto en la cadena de valor apuntando a las refinerías de cobre y oro.

Ac­tualmente, se exporta el mineral concentra­do sin el proceso de refinado. Aseguran que la escala de producci
ón está llegando a la masa crítica necesaria para que algunas in­versiones empiecen a interesarse en el pro­ceso.

"La minería no es solamente el pozo. Son ru­tas, electricidad, construcción civil, formación de pueblos, educación. Es la madre de las in­dustrias, no podría existir esta sociedad que conocemos si no existiera la minería. Cada proyecto tiene un impacto económico muy importante, y no solamente en la zona don­de se desarrolla. La actividad paga los mayo­res niveles en impuesto a las ganancias, el mayor porcentaje, lo que deviene en ingre­sos para el Estado nacional.

Pagamos m
ás por el volumen de negocios; la ley del im­puesto a las ganancias tiene distintos por­centajes y la minera está dentro de los más altos"

"También se pagan muchos impuestos pro­vinciales, y además hay un efecto derrame muy importante. Por otro lado, es la activi­dad que paga los mayores sueldos en la Argentlna. Hay que considerar que los princi­pales países del mundo han generado su de­sarrollo con la creación de masa crítica de ca­pital a partir de la minería. Pensemos en Ca­nadá, Inglaterra y Estados Unidos; todos esos países han generado un capital a partir de es­ta actividad" asegura Benítez.

Un camino riguroso

El sector tiene distintos controles. El primero pasa por el organismo financiador del proyec­to, que son los bancos y las bolsas, principal­mente las de Toronto, Nueva York y Londres. El segundo está relacionado con las regula­ciones que tiene cada país donde se encuen­tra la casa matriz de la empresa. El tercero, en el inicio del proyecto Es el que piden los Es­tados provinciales y el Estado nacional, que son los estudios de impacto ambiental y so­cial

En esta etapa, los empresarios tienen que po­ner a consideración de las autoridades para ser evaluado, lo que se va a transformar, el impacto del emprendimiento y la propuesta de remediación una vez terminada la explo­tación. Por último, están las organizaciones ci­viles (las ONG) y las certificadoras, entre otras instituciones.

"En la Argentina, como es una actividad re­ciente tenemos todo el beneficio de la nue­va tecnología, tanto en lo que tiene que ver con el cuidado del medio ambiente, como en el nivel de producción y el cuidado de la salud de nuestra gente. Hacemos un gran de­sarrollo con la mejor tecnología.

En este sec­tor hay mucha desinformaci
ón. Por ejemplo, hay mucha mitología con respecto a las explo­taciones a cielo abierto. Las minas más gran­des a cielo abierto están en Estados Unidos, Canadá y Australia, que son países muy res­ponsables en el cuidado del medio ambien­te. Nuestra obligación es abrir la puerta de los establecimientos para que no se gene­ren mitos, contar y mostrar cómo funciona cada cosa. Abrir la información quita los miedos",concluye Benítez. M

Nuevas inversiones

Loma Negra, U$S 130 millones.

Xstrata, Pachón, U$S 11 millones.

Troy Resources, Casposo, U$S 115 millones.

Andean Resources, Cerro Negro. U$S 315 millones.

Vale, Potasio Río Colorado, U$S 3.000 millones.

Barrick. Pascua Lama. U$S 2.900 millones.

IRL, San Nicolás, U$S 15 millones.

Coro Mining, San Jorge. U$S 277 millones.